El bufón del Castillo

Eraser una vez un bufón de un Gran Castillo del que se reían de una manera ya demasiado burlesca. El bufón se sentía muy triste cada vez que se reían de él de esa manera y no se sentía valorado. Él sabía que merecía mucho más, pero claro en aquel puesto de trabajo no iba a conseguir mucho más ya que se trataba de tener entretenido al Reino de aquel Castillo.

Un día el Rey preguntó por él porque estaba muy aburrido y nadie lo había visto desde hacía varias horas, el bufón había desaparecido. Lo buscaron por todos lugares pero cómo solo era considerado un juguete en el Castillo, pronto otro nuevo bufón ocupó su lugar.

Al cabo de los años, apareció en el Reino un muchacho muy apuesto, con buenos modales y muy bien vestido. Fueron a avisar al Rey y cómo no sabía quien era por la descripción que le dieron, salió a recibirlo.

A primera vista no lo reconoción, hasta que el muchacho le dijo ; ¿No me reconocéis mi Rey?. Era el bufón que hacia tanto tiempo trabajó allí y desapareció.

El Rey con cierta inquietud, no sabía cómo había cambiado tanto por lo que le preguntó que había sucedido en todo aquel tiempo y el viejo bufón les contó:

- Mandé a esculpir una figura apuesta y con gestos educados, una figura mía que reflejara lo que yo sentía por dentro. Todos los días me ponía delante de ella, practicando la pose para parecerme a ella, hasta que llegó el día que fui la misma copia que mandé a hacer.

 

Metáfora: Siempre vas a poder aspirar a más, todo consiste en proponertelo. No dejes pasar el tiempo y no hacer nada para conseguir aquello que sientes, aquello que valoras ya que si no lo sacas fuera nadie te conocerá realmente. No dejes que nadie te impida conseguir tus metas sólo porque en ese momento no estés preparado,. No hay mejor recompensa que conseguir ser quien sientes que eres. Proponte una meta y esfuérzate en conseguirlo.