La cajita de la verdad

 

    Esto Era ser una vez, un Castillo en el que solo reinaba la alegría, la paz, el amor y todos sus pueblerinos se encontraban en armonía con la naturaleza y sus semejantes. 

    Un día un brujo apareció en el Reino, para visitar al Rey y hablar con él, quería enseñarle algo pero era necesario creer en ello ya que no era algo material, sino otra cosa más importante aún. Éste le regaló una cajita de color azul, la cuál estaba dividida en dos partes, su lado derecho con una cara sonriendo, y el lado izquierdo con una cara triste tallada en su tapadera.

    El Rey no sabía a que venía todo aquello ya que él no había mandado a llamar a nadie para aquella ofrenda, pero el brujo solo le dijo; Señor mi Rey, le doy esto sin esperar nada a cambio, solo espero que siga mis instrucciones a lo que el Rey preguntó, ¿cuáles? respondiendo seguidamente "cuando su Reino goce de armonía y felicidad, le pido que abra el lado derecho  y cuando caiga en la calamidad, su pueblo parezca que no tiene salvación, cuando pasen hambre, etc, abra el lado izquierdo". Después de decir esto, el Rey miro hacía la cajita sin entender aún nada y al alzar la vista el brujo ya no estaba.

    Esto provocó cierto suspense al Rey y decidió seguir lo que el brujo le dijo. Si su Reino gozaba de felicidad, debía abrir el lado derecho y como era así lo abrió. En su interior había una nota en la que decía "TODO PASARÁ". 

    El Rey se quedó un poco sorprendido porque no sabía a qué se refería pero pasaron los meses, incluso los años y vino una época de hambre, sus ciudadanos morían de enfermedades y el Reino parecía que no tenía salvación, y en esto que recordó lo que aquel día le dijo el brujo y sin otra solución decidió abrir la otra tapadera de la cajita, el lado izquierdo, en el que encontró otro trozo de papel en el que decía "TAMBIÉN PASARÁ". 

    El Rey sonrió y entendió todo.

 

 

Todo lo que nos pasa a lo largo de nuestra vida son diferentes etapas y épocas que son necesarias para obtener aprendizaje y cambio en nuestra persona. Es imposible mantener la vida en una felicidad constante, si así fuera nunca valoraríamos el esfuerzo de conseguir las cosas. Seríamos personas neutras sin opinión y personalidad. Demuestra de lo que eres capaz, y lucha siempre por seguir adelante pase lo que pase, porque todo pasa.