¿Por qué otros tienen suerte y yo no?

04.01.2014 20:06

   

    A lo largo de toda nuestra vida siempre hemos tenido el típico amigo o conocido que ha tenido mucha más suerte que nosotros sin esforzarse nada. En cambio nosotros nos hemos esforzado siempre para conseguir lo más mínimo y sin recibir la recompensa que nos merecíamos. Esto es algunos de los pensamientos que se nos pueden pasar cuando percibimos que pasa algo así.

    Cuando observamos que esto ocurre a nuestro alrededor, nos plantemos muchas cosas como por ejemplo; que no nos merecemos lo que nos pasa, que algo va mal, que todo conspira contra nosotros y que tenemos muy mala suerte. Lo primero que tenemos que hacer es definir qué es para nosotros las suerte. En mi caso la suerte es aquel conjunto de circunstancias que se producen en un momento determinado con consecuencias beneficiosas para una persona. 

 

 

    Quizás coincidamos con esta opinión y quizás no, pero después de definir en tu mente que significa la palabra suerte para ti, solemos pensar de qué depende el que se produzca esas circunstancias. 

    Da igual a quien achasque la responsabilidad de tu suerte, vamos a olvidar eso, sólo vamos tener en cuenta unos pasos a seguir para conseguir el objetivo que estamos buscando ya que, dependa de quien dependa la suerte la meta es la misma, conseguir lo que queremos o que nos recompense "la vida" cómo nos merecemos.

    

     Os pongo un ejemplo; vamos a imaginarnos que somos promotores de una ONG y necesitamos hacer un mínimo de socios para poder seguir trabajando (30). Nos encontramos todos los días a pie de calle y tenemos que parar a las personas para informarles sobre tal asociación y que si quieren colaborar con nosotros. 

 

   Cuando se nos presente una ocasión así nos podemos situar en dos posiciones:

 

- O pensamos que somos capaces, que estamos preparados para superarlo, o;

- que no seremos capaces de superar esa cifra que nos han dado.

 

    Después de posiciarnos en uno de esos dos caminos, imaginamos en nuestra mente cómo lo haríamos en la vida real, cuáles serían las circunstancias que se podrían producir mientras estamos en plena calle intentando captar socios.

    Ya de entrada, al decirnos que tenemos que conseguir un mínimo de socios para seguir trabajando, nos crea cierta ansiedad la cuál nos obstaculiza el trabajar con soltura, sin miedo a perder el trabajo por no conseguir ese requisito que nos piden mensualmente. Segundo, si nos ponemos a pensar cuando eran a nosotros a quienes nos paraban por la calle, la mayoría de nosotros pasábamos de largo o decíamos que no podíamos. Era la minoría los que se paraban a escuchar la información que les daban los promotores y aún menos personas, las que al final cedían para colaborar con una ayuda menual. Y ahora, ahora somos nosotros los que tenemos que persuadir a las personas para que colaboren.

 

    * Si os pregunto, ¿Qué porcentaje pensáis qué depende de ustedes para que esas personas colaboren?

    Se pueden dar diversas respuestas, de todos como tantas personas se planteen esto. Por mi parte os doy la mía, cuando en su día me plantearon esto yo respondí que un 60% depende del promotor y 40% de las personas que paremos en calle. Respondí esto porque me puse en el lugar del promotor pero también en el lugar de la otra persona que no tiene nada que ver con nosotros.

    Otra chica que estaba a mi lado contestó que ella pensaba que el 100% dependía de ella. Con lo que posteriormente pensé, venga ya! eso es imposible! ya que yo estaba teniendo en cuenta la opinión de la otra persona también.

    Con el paso del tiempo me doy más cuenta de que lo que esa chica dijo es totalmente cierto. Si pones en ti toda la responsabilidad, el 100% de todo lo que pueda pasar en una situación ya sea en esta o en otra, tendrás más posibilidades de conseguirlo.

    Si crees en ti el 100%, si piensas que de ti depende todo, que nada te va a influir para conseguir tu menta, la percepción del mundo, cambia. Vas con otra actitud y con más optimismo. Un simple SÍ PUEDO, puede llevarte a muchos más sitios que un NOSÉ.

    Si piensas que para captar a un cliente, a un nuevo socio en el puesto de trabajo que nos han planteado, sólo depende de tí, buscarás muchas más alternativas para conseguir que colabore. Estarás mucho más atenta, más ágil, mucho más optimista y eso el cliente también lo recibe, también transmites a esa persona la energía que tú mismo expulsas solo por creer en tí.

 

La predisposición a conseguir algo, te ayuda a tener medio camino ya recorrido y aún sin haber hecho nada. Aún no te lo crees, pero todo depende de sí crees en tí o no. Tú eres el que te pones obstáculos o el que te limitas a la hora de conseguir algo en tu vida.

 

    Así pues, esto es a lo que llamo yo suerte, ir con ilusión en la vida, con optimismo, con ganas de aprender, todas esas emociones se notan, los demás las sientes y todo tu alrededor conspirará para que consigues todas tus metas. No dejes que los demás se ganen parte de tu responsabilidad, solo depende de ti.

 

Si te pones límites, encontrarás límites. Si eres optimista, si crees en ti, no tendrás esos obstáculos que tú mismo te ponías antes.